Me ha costado encontrar un ordenador y por eso he tardado en dar noticias. Ahora mismo estoy en Bangkok, trabajando en un local de masajes de esos con muchas chicas detrás de una vitrina que eligen los turistas alemanes gordos como quien va al zoo a ver monos.
Para empezar, el billete que me compró Paquito era tan low-cost, tan low-cost que he tardado 3 meses en llegar a Tailandia, y he pasado por sitios tan dispares como Moscú, Alberta, Cáceres o Patagonia. Pero sólo por los aeropuertos claro, y de ahí mi aspecto de vagabundo. El caso es que nada más aterrizar en Bangkok, me di cuenta de que todo el dinero del bote para la Playstation 4 que me había dado Paquito, era dinero del monopoly de Star Wars. Vamos, que el muy hijoputa se ha estado gastando nuestros ahorros, y me ha mandado a Asia a buscar a su padre sin un céntimo. Así que cogí una lancha de esas que coge Jean Claude Van Damme con su hermano Eric en “Kickboxer” y decidí buscar trabajo. Y al padre de Paquito, claro.

En realidad Bangkok no es muy diferente de Móstoles... es más, en Móstoles hay casi más chinos.
Estos tailandeses de toman la cultura popular muy en serio, y de fondo se podía escuchar esta canción:
Tras horas y horas de dar vueltas en la lancha, le dije al conductor con parche que me parara en un templo enorme que tenía toda la pinta de ser una oficina del INEM. Una vez allí, me obligaron a descalzarme. Cuando vieron mis uñas de los pies, me obligaron a ponerme las sandalias otra vez. Dentro del templo había una estatua dorada inmensa de un señor tumbado. Por la actitud de vaguería, pensé que bien podría ser una estatua del padre de Paquito, pero pregunté a unos señores y me dijeron que era Buda.

Arañé la superficie con la uña y debajo había escayola. A mí que no me timen.
El restaurante chino de mi barrio está lleno de estatuas de Buda y no se parecen en nada a esto. Buda es gordo y sonríe de toda la vida de Dios, así que me puse a discutir con unos tailandeses que resultaron ser luchadores de muai-tai, así que tras recibir una somanta de ostias que me quitaron hasta las ganas de sudar, me llevaron a un ring clandestino a las afueras de Bangkok y me obligaron a luchar contra un niño de 12 años. Se puso a hacer posturitas y abrirse de piernas, a lo que yo respondí dándole una patada en los huevos y estampándole la cabeza contra la lona repetidas veces, dejando al chaval en un estado que si no era de muerte cerebral, mucho se le parecía.
El público se volvió loco de alegría y gritaban “Nun tsu kau, Nun tsu kau!”, que por lo visto quiere decir “Te vamos a despellejar vivo y colgarte de las uñas de los pies”. Salí corriendo de aquel infierno, quitándome las vendas con cristales pegados de los puños por el camino, me subí en un tuk-tuk y le dije que me llevara al sitio más popular de Bangkok, pensando que así podría dar con el padre de Paquito.

Desde otras lanchas te ofrecen todo tipo de cosas: cerveza, comida, collares, niñas de 10 años...
Y así acabé en Cupid’s, el mayor puti-club del sud-este asiático, donde ahora trabajo de “International Health Supervisor”, o lo que es lo mismo, limpiando pegotes extraños de los sofas de eskay de las habitaciones.
Paquito, por favor, mándame dinero por giro postal, o aunque sea algo de oro del WoW que aquí cotiza más que el dólar. Un turista belga que siempre viene por aquí con su hija tailandesa (aunque me parece que cada día trae una hija distinta, no se) me ha dicho que cree que conoce a tu padre, y que puede que esté en Kuala Lumpur…
Gran tema streets of Siam, pero estas quedao!
Grande flecha…cuidado con mujeres que tienen garfio!
Ja ja ja ja…. que aventurero el Flecha… me recuerda al tío aventurero de los fraguel rock.
Te va a mandar dinero tu madre la que está muerta, que como saquen la Play 4 de repente nos van a pillar en bragas.
Manda noticias pronto Flecha, estamos deseando saber más.